Nuestra historia
En esta sección podrás conocer mejor qué hay detrás de Yeray Reyes Pastelerías, nuestra historia, la forma en la que entendemos la pastelería, el camino que me ha traído hasta aquí y el equipo que hace posible cada creación. Si te apetece saber quiénes somos más allá de la vitrina, este es el lugar.
Pastelería 100% artesanal, elaborada a diario en nuestro obrador.
Recetas que combinan tradición familiar y técnica adquirida en Francia, Bélgica e Italia.
Cuidado extremo de la materia prima, las texturas y el equilibrio de sabores.
Equipo formado y motivado que comparte la misma pasión por el oficio.
En Yeray Reyes Pastelerías entendemos la pastelería como un oficio que se cuida en cada detalle. Somos una pastelería 100% artesanal en la que tradición y contemporaneidad se dan la mano, con recetas que nacen de la herencia familiar, técnicas aprendidas en Europa y una forma muy personal de interpretar el dulce. Nuestro objetivo es sencillo, que cada bocado tenga sentido, historia y sabor.
La marca que hoy conoces es el resultado de muchos años de trabajo, de madrugones en el obrador y de una búsqueda constante de equilibrio entre lo de siempre y lo nuevo. Detrás de cada pieza que ves en nuestras vitrinas hay tiempo, cuidado y una intención clara, ofrecerte algo que realmente disfrutes.
Un camino entre masas y hornos.
La historia de Yeray con la pastelería empieza muy pronto, en la pastelería de su padre, donde desde niño observaba cómo se trabajaba la masa, el chocolate y las cremas. Con 13 años ya salía de Gran Canaria para seguir aprendiendo, y a los 18 decidió dejar los estudios para dedicarse por completo al negocio familiar. Ese contacto diario con el obrador y con el cliente fue su primera gran escuela.
Con 19 años dio un salto importante: se formó en reconocidas pastelerías de Francia, como la de Phillipe Urraca y Pierre Demargne en la plaza de la Madeleine, y más tarde continuó su aprendizaje en Bélgica e Italia. De cada país se trajo algo: precisión, respeto por los procesos, gusto por el detalle y una mirada más amplia sobre lo que puede ser la pastelería hoy.
Tradición e innovación.
En Yeray Reyes Pastelerías trabajamos siempre desde la misma idea: la tradición no está reñida con la innovación. Respetamos las técnicas clásicas y las recetas que han acompañado a muchas familias durante años, pero nos gusta reinterpretarlas con nuevas formas, presentaciones y combinaciones de sabor. Lo clásico se mantiene, pero se mira con otros ojos.
Nuestro obrador es el corazón de todo. Es ahí donde cada día se amasan, hornean, rellenan y terminan todas nuestras creaciones. Seleccionamos las materias primas con cuidado, respetamos los tiempos y apostamos por la constancia: la calidad no es un golpe de suerte, es una manera de trabajar. Cada detalle cuenta, desde el primer corte del cuchillo hasta el último brillo en la vitrina.
Las personas detrás de cada dulce.
Nada de esto tendría sentido sin el equipo que hay detrás. En nuestras pastelerías trabaja un grupo de personas que comparte la misma pasión por el oficio y el mismo compromiso con el cliente. Nos importa cómo se hace el producto, pero también cómo se sirve y cómo te sientes cuando entras por la puerta.
La formación interna, la comunicación y el buen ambiente son claves para que todo funcione. Cuando el equipo está alineado, se nota en el ritmo del obrador, en la organización y en la atención. Al final, Yeray Reyes Pastelerías es la suma de muchas manos y muchas miradas que trabajan en una misma dirección.